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Eleva tu energía con Pranayamas

La respiración es la principal fuente de energía para los yogis. Cuando respiramos bien nos sentimos bien. Conoce más sobre los pranayamas y entiende por qué deben practicarse después de las āsanas y antes de la meditación.

Por: Margarita Mandujano L.

Respiración, vida y energía se enraízan como el prana en los seres humanos. Vuélvete consciente de tu respiración y mantén esta percepción hasta que hayas terminado de leer este artículo. No tienes que pensarlo porque es instintivo y sucede automáticamente.

¿Qué significa exactamente “pranayama”?
Es un término en sánscrito que se combina de dos palabras;
Prana = energía astral o sutil
Ayama = liberación o expansión

Pranayama se refiere a la expansión y movimiento del prana (energía sutil) con ejercicios de respiración. Se coordina la inspiración y expiración para que las fuerzas vitales fluyan libremente. Sin embargo,

“se entiende más comúnmente como las técnicas de respiración utilizadas para calmar la mente y el sistema nervioso. Muchas culturas antiguas usaban técnicas de respiración para preparar la mente para la contemplación y la meditación,” explica Chris Sartain, director de la Escuela Vinyasa Yoga Chile – El Centro de tu Corazón.

Pranayama es una de las ocho ramas del yoga que son mencionadas en los Yoga Sutras de Patanjali, y es el próximo paso luego de la práctica de āsanas (posturas físicas). La meta de hacer pranayamas es reducir los vrttis (fluctuaciones de la mente), y llegar a tener una respiración imperceptible.

Ahora, es importante que entendamos que durante la práctica de pranayamas, este proceso involuntario de respirar se vuelve un acto consciente, activando partes del cerebro que provocan profundos efectos a nivel fisiológico, sicológico y espiritual.

Después de la práctica de pranayama, nuestro prana y mente están más relajados –sin vibraciones ni pensamientos, deseos, memorias o emociones–, listos para la práctica de meditación. En esta etapa, la respiración ya no se debe controlar.

“Somos seres multidimensionales. Las posturas de yoga trabajan principalmente en nuestra dimensión física. Es igualmente importante practicar pranayama y meditación para trabajar en las dimensiones o capas más profundas de nuestro ser. Pranayama limpia y purifica nuestra dimensión energética, y permite despejar las emociones negativas y el karma de nuestros chakras. También calma las vibraciones mentales y nos prepara para la meditación y estados superiores de conciencia,” cuenta Chris.

Un puente entre la mente y el cuerpo

Todo lo que hacemos es afectado por nuestra respiración. Mente y cuerpo están relacionados intrínsecamente porque son expresiones de la misma identidad; así como la mente afecta a la respiración, ésta también afecta a la mente.

¿Por qué respirar y hacerlo bien? Para repartir las energías vitales alrededor de nuestro cuerpo, ya que el aire es nuestra principal fuente de vida. Y es a través de la respiración como conectamos nuestro cuerpo y mente con el momento presente.

Cuando una persona es nerviosa, su inhalación (energía solar) es más corta que la exhalación (energía lunar), al contrario de una persona que es relajada. Respirar lentamente trae longevidad a nuestra vida.

Usamos los ejercicios de respiración con el propósito de mover y expandir el prana. El objetivo es disminuir las fluctuaciones de la mente para elevar los estados de conciencia. Cuando meditamos queremos evitar el movimiento.

Pranayamas y sus beneficios

– Calmar la mente y la respiración
– Balancear energías de los canales (Ida, Píngala – Agni y Soma)
– Subir prana desde los chakras bajos a los altos y limpiarlos sacando bloqueos
– Minimizar los vrttis o vibraciones en nuestro ser
– Quemar karma
– Mejorar la capacidad pulmonar
– Activar el sistema nervioso parasimpático (responsable de relajar)
– Oxigena la sangre al eliminar el dióxido de carbono, lo que crea un cuerpo más alcalino y saludable.

«Donde la atención va, el PRANA fluye.»

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Beneficios de la práctica de Yoga

El yoga ha ganado un lugar propio en nuestras vidas cotidianas. Hoy en día nos puede ayudar a orientar nuestro estilo de vida y satisfacer necesidades de salud. Se trata de una ciencia de vivir saludablemente, que nos ayuda en encontrar un equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Por Margarita Mandujano L.

Diversos estudios han demostrado que la práctica de āsana o posturas físicas trae salud a nuestro cuerpo. Funciona a nivel orgánico, muscular y circulatorio porque movilizamos, estiramos huesos y músculos, y por sobre todo, comprimimos nuestros órganos internos. Pero además, cada postura tiene beneficios que también actúan a nivel energético.

Con la práctica de āsanas se desbloquean obstáculos físicos y emociones no deseadas, lo que permite una mejor circulación de la energía vital en el ser humano. Las posturas entregan movimiento, flexibilidad y equilibrio, que a la vez transmiten mayor entendimiento y consciencia corporal, produciendo un cambio en la mente y cuerpo energético.

“Para nosotros, una vida sana no sólo significa tener un cuerpo físico sano, si no que también una mente sana. La mente se puede ensuciar de pensamientos e ideas negativas, frustración y sufrimiento, lo que a la larga causa estrés, ansiedad y enfermedades.

El yoga, como herramienta integral, nos ayuda a trabajar la mente, cuerpo y espíritu para lograr un estado de Bienestar Integral completo del Ser. Es por esto que nuestras prácticas no sólo incluyen la práctica de āsana, sino que también la práctica profunda de meditación”, cuentan Carolina & Chris Sartain, Directores de la Escuela Vinyasa Yoga Chile.

La actitud en las práctica de āsanas y lo que uno aprende en una clase de yoga son técnicas que después se pueden utilizar para el resto del día; se experimenta una forma de ser y sentir que nos ayuda a comunicarnos con el Todo.

“Disminuyendo la tendencia natural hacia la inquietud, y meditando en el infinito se domina la postura.” Yoga Sutras de Patanjali, 2.47

¡Te invitamos a probar con yoga y experimentar algunos beneficios físicos de la práctica!

Después de una clase:

  1. Mejora la función cerebral
  2. Disminuye los niveles de estrés
  3. Modifica la expresión genética
  4. Aumenta la flexibilidad

Después de pocos meses:

  1. Disminuye la presión sanguínea
  2. Mejora la capacidad pulmonar
  3. Reduce la ansiedad enfrentando los problemas de la vida de una manera más calma y óptima
  4. Alivio del dolor crónico de espalda y cuello

Después de un año:

  1. Huesos más fuertes
  2. Menor riesgo de enfermedades del corazón y otras enfermedades
  3. Peso saludable
  4. Se alcanza un estado de contento frente a la vida.